Primer error de concepto:Idea falsa sobre la Sharia ( Ley Islámica )

Algunos sostienen que la ley islámica restringe las liber-tades esenciales y es incompatible con las civilizaciones avanzadas del mundo, que tienen conceptos modernos de derechos humanos.

Respuesta a dicho error

Parte de este frecuente error ya ha sido tratado en el pró-logo. Destacamos aquí que los musulmanes creemos que la Ley Islámica es un código completo e integral de vida, totalmente adaptable y adecuado en sus principios y leyes a toda época, lugar y persona. La verdadera libertad es librarse de la opresión, ya sea que provenga de los propios deseos egoístas o de una oligarquía o jerarquía gobernante. La peor servidumbre es adorar a otros que no sean el mismo Creador del hombre.

El Islam no acepta la libertad concebida por el libertino, que cree que puede hacer lo que desee sin importar a quien perjudique. El Islam no es sólo una religión del lazo espiritual entre una persona y su Señor y Creador, sino que incluye mandamientos temporales y mundanos para todo aspecto de la vida, incluyendo lo social, económico y político. El Islam organiza la relación entre los hombres y Su Creador como también las relaciones entre el hombre y su sociedad y otros pueblos y naciones. A diferencia del Judaísmo, el Islam es universal y no se limita a una raza específica de personas. Si bien los cristianos dicen que su mensaje es universal, evidentemente se han alejado del camino revelado a Jesús, quien dijo, según relatan:

“No he sido enviado sino a las ovejas perdidas del pueblo de Israel”.
Mateo 15:24

También relatan que Jesús le dijo a sus doce discípulos, quienes fueron seleccionados para coincidir con las doce tribus judías:

A estos Doce Jesús los envió a misionar, con las ins-trucciones siguientes: No vayan a tierras de paganos, ni entren en pueblos de samaritanos. Diríjanse más bien a las ovejas perdidas del pueblo de Israel
(4:137)

El Profeta del Islam ha sido enviado como misericordia para toda la humanidad. Dios, Alabado sea, dice en el Sagrado Corán:

[Y no te enviamos [¡Oh, Muhámmad!] sino como mise-ricordia para los mundos]
Mateo 10:5-6

La legislación islámica tiene dos aspectos. Un aspecto de la ley incluye la fe, la creencia, los diversos actos de adoración y las leyes que son constantes y que nunca están sujetas a cambios más allá de las diferencias de espacio y tiempo. Por ejemplo, la oración obligatoria (Salat) en el Islam es un ritual que tiene especificaciones establecidas: Recitaciones del Sagrado Corán, reverencias y prosternaciones, ya sea en Nigeria, Arabia o Indonesia. De igual manera, el Zakat (caridad obligatoria) tiene montos y tasas estandarizadas para las diversas categorías de riqueza.

Las leyes de herencia están establecidas de tal manera que ningún miembro de la sociedad tiene derecho a modificarlas para su propia ventaja. Los castigos se establecen universalmente y así eliminan toda discusión o controversia. Estas leyes permanentes refuerzan la igualdad existente entre los hombres pues ellos son iguales sin importar dónde vivan. El segundo aspecto de la legislación Islámica es que muchas leyes, especialmente las que regulan las relaciones del hombre con sus pares y con otros pueblos y naciones, están expresadas de manera general y los detalles quedan a criterio de adaptación según las necesidades que surgen en las condiciones que constantemente cambian en la sociedad.

Esto genera un amplísimo margen de movimiento para el surgimiento de nuevas reglas y normas que pueden ser enmendadas, alteradas y adaptadas dentro de un marco general y en vista de las necesidades locales. Estos cambios o modificaciones, sin embargo, deberían ser supervisados por juristas que tengan conocimiento de los principios de la ley islámica y de los desarrollos de la sociedad actual.

Por eso, una solución es la consulta (Ash-Shura). Este principio es mencionado en el Sagrado Corán de manera general sin dar detalles de la mecánica. No se brinda ninguna información vinculante en el Corán que explique exactamente cómo aplicar, ejecutar e implementar la Shura en la sociedad islámica, si bien la Tradición del Profeta brinda algunas pautas.

Este rasgo de adaptabilidad les permite a los estudiosos islámicos interpretar los detalles de la Shura para cumplir los requisitos de todo tiempo y lugar. Lo que se aplica para una generación o sociedad puede ser aplicable para otra realizando alteraciones mínimas según la necesidad de ese momento. Esta flexibilidad ilustra la validez, comprensión y carácter universal del Islam.