Nota sobre los derechos públicos y privados en el Islam

El Islam se esfuerza por fortalecer los lazos entre los miembros de la sociedad. El Islam trata primero los de-rechos de los miembros inmediatos de la familia, luego los familiares que tienen obligaciones y derechos entre sí según su parentesco. El valor y la importancia de tales derechos varían según el tipo y grado de relación. Dios manifiesta en el Sagrado Corán:

[¡Oh, humanos! Temed a vuestro Señor Quien os ha creado a partir de un solo ser, del que creó a su esposa e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Temed a Dios, en Cuyo nombre os reclamáis vuestros derechos, y respetad los lazos de parentesco. Por cierto que Dios os observa]
(4:1)

Dice Dios en el contexto de las reglas de herencia:

[Esto luego de cumplir con sus legados y deudas. Voso-tros no sabéis quienes tienen más derecho al beneficio de la herencia, si vuestros padres o vuestros hijos. Esto es un precepto de Dios, y Dios es Sabio, Omnisciente]
(4:11)

Otros tipos de relaciones no pasan desapercibidas en el Islam puesto que todas son parte de la red que une a las personas acercándolas íntima y socialmente. Las perso-nas más distantes también necesitan algún tipo de vínculo que las una al tejido social para así poder ayudar y apreciarse mutuamente a la vez, que pueden construir una sociedad inclusiva. Dios manifiesta en el Sagrado Corán:

[Aquellos que, si los afianzamos en la Tierra, practican la oración prescripta, pagan el Zakat [tributo a los po-bres], ordenan el bien y prohíben el mal. Y a Dios vuelven todos los asuntos]
(22:41)

El fortalecimiento de las relaciones también está guiado por estas palabras del Mensajero de Dios (la paz y las ben-diciones de Dios sean con él):

“No se envidien unos a otros; no se inflen los precios unos a otros; no se odien unos a otros; no se den la es-palda unos a otros; y no se socaven unos a otros, por el contrario, sean, ¡Oh, siervos de Dios!, hermanos. El mu-sulmán es el hermano del musulmán: Nunca le oprime ni le falla, nunca le miente ni lo mira con desprecio. La piedad está aquí – y señaló su pecho tres veces. Es sufi-ciente mal con que un musulmán mire a otro con desprecio. El musulmán es sagrado e inviolable: Su san-gre, su propiedad y su honor”.
Registrado por Muslim

También dijo:

“El ejemplo de los creyentes en el amor, el afecto, la cooperación y la simpatía es como el del cuerpo. Si un órgano del cuerpo sufre dolor, el cuerpo entero sufre por ello manifestando fiebre”.
Registrado por Al-Bujari n° 2238 y Muslim n° 2586

Por lo tanto, existen derechos públicos y privados bien establecidos en la sociedad islámica. En la siguiente sec-ción destacaremos los derechos públicos y privados más importantes en la ley y las enseñanzas islámicas.

  1. Derechos que Dios tiene sobre el ser humano
  2. Los derechos del Profeta Muhámmad
  3. Derechos para con los demás Profetas y Mensajeros
  4. Derechos de los Padres
  5. Derechos de la esposa
  6. Derechos del esposo
  7. Derechos de los Hijos
  8. Derechos de los parientes

 

Lista de los derechos y obligaciones públicos del musulmán

  1. Derechos del gobernante sobre el pueblo
  2. Derechos del pueblo sobre el Gobierno
  3. Derechos de los vecinos
  4. Derechos de los amigos
  5. Derechos de los invitados
  6. Derechos de los pobres y necesitados
  7. Derechos de los empleados/trabajadores
  8. Derechos de los empleadores
  9. Derechos de los animales
  10. Derechos de las plantas y el medio ambiente
  11. Derechos varios

El Islam le enseña al creyente a compartir sus preocupa-ciones y las vicisitudes de sus hermanos musulmanes en todo el mundo y a ayudarlos según sus capacidades. El Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) dijo:

“Un creyente es a otro como los ladrillos a un edificio: Se fortalecen unos a otros”. Al decir estas palabras, el Mensajero de Dios entrelazaba los dedos de las manos.
Al-Bujari, Hadiz n° 5680 y Muslim, Hadiz n° 2585

El Islam le enseña al musulmán a respetar la reputación de un hermano musulmán y a evitar las sospechas inde-bidas. Dijo el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él):

“Eviten las sospechas. La sospecha es la peor mentira. No hagan caso a las malas noticias, deficiencias o falen-cias de sus hermanos musulmanes. No espíen a sus hermanos musulmanes. No compitan [con intenciones malignas] con sus hermanos musulmanes. No odien a sus hermanos musulmanes. No les den la espalda a sus hermanos musulmanes [cuando necesiten ayuda o apo-yo]. ¡Oh siervos de Dios! Sean hermanos unos a otros, tal como Él les ha ordenado ser. Un musulmán es un her-mano para otro musulmán. Un musulmán debe ser justo con su hermano musulmán. Un musulmán no debe de-cepcionar ni olvidar a su hermano. Un musulmán no debe exponer a su hermano musulmán. Todo lo que un musulmán posee es ilícito para el uso de otros musul-manes [sin el consentimiento previo del propietario] o abuso [sin el debido derecho]. La piedad [y la probidad] está aquí, señalándose el pecho [es decir, el corazón]. La piedad está aquí. Es suficiente mal que un musulmán desprecie a su hermano musulmán. Todo lo que un mu-sulmán posee es ilícito para que otro musulmán [lo altere]; su vida, su honor y su familia. Ciertamente, Dios no se fija en vuestros o apariencias, sino que se fija en vuestros corazones y sus acciones”.
Muslim, Hadiz n° 2563

Otra guía son las siguientes palabras del Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él):

“El musulmán no será un verdadero creyente hasta tanto no quiera para los demás lo que ama para sí mismo”.
Al-Bujari, Hadiz n° 13

Los derechos comunes a todos los musulmanes de la so-ciedad islámica son los siguientes: