Derechos de los pobres y necesitados

Dios alaba a quienes gastan en Su causa para ayudar a los pobres y necesitados de la sociedad. Esto se basa en las siguientes instrucciones del Sagrado Corán:

[…Aquellos que de sus bienes destinan un derecho consabido [el Zakat y las caridades] Para el mendigo y el indigente]
(70:24-25)

De hecho, el Islam considera la caridad que se le da a los pobres y necesitados como una de las acciones más vir-tuosas. Además, el Islam advierte a quienes ocultan y guardan su riqueza y no la gastan por causas de benefi-cio social. Dice Dios en el Corán:

[La piedad no consiste en orientarse hacia el oriente o el occidente, sino que consiste en creer en Dios, el Día del Juicio, los Ángeles, el Libro, los Profetas, hacer ca-ridad, a pesar del apego que se tiene por los bienes, a los parientes, huérfanos, pobres, viajeros insolventes, mendigos y cautivos, hacer la oración prescripta, pagar el Zakat, cumplir con los compromisos contraídos, ser paciente en la pobreza, la desgracia y en el momento del enfrentamiento con el enemigo. Ésos son los justos, y ésos son los temerosos de Dios.]
(2:177)

Los que acumulan la riqueza sin dar lo que corresponde a los pobres y necesitados según lo ordena Dios, recibi-rán de Su parte un severo castigo el Día del Juicio Final. Dice Dios en el Corán:

[A aquellos que atesoren el oro y la plata y no contri-buyan por la causa de Dios pagando el Zakat correspondiente por sus bienes anúnciales [¡Oh, Muhámmad!] un castigo doloroso.]
(9:34)

Por esta razón, el Zakat fue prescripto como uno de los pilares básicos del Islam. El Zakat es un porcentaje fijo, 2,5% de la riqueza acumulada en el período de un año. Los musulmanes ofrecen voluntariamente el monto de-bido en obediencia a los Mandamientos de Dios. Lo entregan a los pobres y necesitados. El Zakat es obligatorio para quienes poseen el monto apropiado que debe pagarse. Dice Dios en el Sagrado Corán:

[Y se les había ordenado [en sus legislaciones] que adoraran a Dios con sinceridad, fuesen monoteístas, realizaran la oración y pagaran el Zakat, pues ésa es la verdadera religión]
(98:5)

Si un musulmán niega el pago del Zakat (caridad obligatoria) dejará de ser musulmán. Aún más, si un musulmán se niega abierta y públicamente a pagar el monto debido del Zakat a quienes lo merecen, el gober-nante musulmán deberá perseguirlo hasta que pague.

La negativa a pagar el Zakat provoca un daño en el segmento más pobre y necesitado de la sociedad, quienes tienen el derecho a recibir esta ayuda. Abu Bakr, el segundo Califa correctamente guiado, persiguió física y fiscalmente a un grupo que se negaba a pagar el Zakat. Abu Bakr declaró: ‘¡Por Dios! Si los que rechazan el Zakat se negaran a pagar incluso el valor de una cabra (según otra narración: una prenda de vestir) que anteriormente le habían ofrecido al Profeta, los perseguiré hasta que paguen el monto debido]’.

El Zakat se prescribe con los siguientes principios y con-diciones:

1. La persona que paga Zakat debe poseer el ‘Nisab’ (monto mínimo imponible estipulado por la legislación islámica). Este monto debe sobrar a las necesidades básicas, que son alimento, vivienda, transporte y vestimenta adecuada.

2. Debe pasar un período de un año en el que el propie-tario tenga ese monto en su poder, y sin necesidad de pagar con el mismo sus necesidades básicas. Si pasa me-nos de un año, no es obligatorio el pago del Zakat.

El Corán define los tipos de personas que tienen derecho a recibir el Zakat:

[Ciertamente que el Zakat es para los pobres, los me-nesterosos, los que trabajan en su recaudación y distribución, aquellos que se desea ganar sus corazones [por haber mostrado cierta inclinación por el Islam o haberlo aceptado recientemente], para la liberación de los cautivos, los endeudados, la causa de Dios, y el via-jero insolvente. Esto es un deber prescripto por Dios, y Dios es Omnisciente, Sabio.]
(9:60)

El Zakat se estima en un 2,5% del total de fondos aho-rrados durante el lapso de un año. El Islam impone el Zakat para erradicar la pobreza de la sociedad, prevenir problemas que resultan de la pobreza como robos, asesinatos, ataques a las personas y sus propiedades.

Además, revive el bienestar y la solidaridad entre los miembros de la sociedad islámica. Aún más, el Zakat se utiliza para satisfacer las necesidades de los más caren-tes, destituidos, y para pagar las deudas de quienes están endeudados y no pueden pagar por alguna razón firme y legítima. Además, el pago del Zakat purifica el corazón, el alma y la riqueza obtenida. El propietario de la riqueza erradica de su corazón el egoísmo y la avaricia al pagar esta caridad. Nos dice Dios en el Sagrado Corán:

[Temed a Dios cuanto podáis, escuchadle, obedecedle, y haced caridad, pues es lo mejor para vosotros. Y sa-bed que quienes luchen contra la propia avaricia serán los triunfadores.]
(64:16)

El Zakat purifica los corazones de quienes son menos beneficiados puesto que tendrán menos odio, celos y amargura contra los ricos de la sociedad porque verán que pagan sus obligaciones y las entregan a sus herma-nos más pobres.

Dios advierte a quienes se niegan a pagar su Zakat sobre un severo castigo. Dice en el Sagrado Corán:

[Que no crean los que mezquinan lo que Dios les ha concedido por Su gracia que es un bien para ellos. Al contrario, es un mal. Todo lo que escatimaron lo ten-drán alrededor del cuello el Día del Juicio. A Dios pertenece la herencia de cuanto hay en los cielos y la Tierra. Dios está bien informado de lo que hacéis.]