Derechos de los Padres

Los derechos de los padres incluyen el respeto, el amor y la obediencia. Esta obediencia se da con la condición de que no contradiga la obediencia a los mandamientos de Dios y Su Mensajero. Implica cuidado y bondad con ambos padres, en especial cuando alcancen la vejez. La humildad y el respeto ante ambos padres es también una obligación, y está prohibida toda arrogancia o insolencia. La paciencia y la perseverancia son exigidas a la hora de servir a los padres, sin importar cuáles fueren las circunstancias. Dice Dios en el siguiente versículo del Sagrado Corán:

[Tu Señor ha ordenado que no adoréis sino a Él y que seáis benévolos con vuestros padres. Si uno de ellos o ambos llegan a la vejez, no seáis insolentes con ellos y ni siquiera les digáis: ¡Uf! Y háblales con dulzura y respeto.]
(17:23)

El Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) nos dio las siguientes instrucciones:

“La complacencia de Dios se alcanza honrando a los pa-dres. Así como la ira de Dios se alcanza siendo negligente ante las necesidades de los padres”.
Tirmidhi, Hadiz n° 1962

Tanto el padre como la madre tienen ese derecho aún si no son musulmanes, siempre y cuando no les ordenen a sus hijos a actuar en desobediencia a Dios y a los profe-tas. Aishah – la esposa del Profeta – dijo: ‘Mi madre vino a visitarme cuando aún no era musulmana. Le pregunté al Profeta de Dios respecto a su visita (cómo tratarla) y le dije: Mi madre quiere visitarme. ¿Debo honrar su visita? Él me respondió: “Sí, honra la visita”.

La madre merece prioridad en lo que respecta a bondad, simpatía, buenos sentimientos, amor y afecto tal como lo mencionó el Profeta de Dios:

“Un hombre se acercó al Profeta de Dios y le preguntó: ‘¡Oh Profeta de Dios! ¿Quién es la persona más digna y merecedora de mi buen trato y compañía? Él respondió: “Tu madre”. El hombre preguntó: ‘¿quién es la segunda persona digna de mi compañía?’. El Mensajero de Dios respondió: ‘tu madre’. El hombre preguntó: ‘¿quién sigue después?’. La respuesta fue: ‘tu madre’. El hombre preguntó: ‘¿Quién sigue a continuación?’. El Mensajero de Dios respondió: “tu padre”. Y en otra versión también se agrega el final: “…tu padre, y luego el familiar más cercano, y luego el más cercano”.
Al-Bujari Hadiz n° 2227, Muslim Hadiz n° 2584 y Tirmidhi Hadiz n° 1959

El Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) le asignó a la madre tres veces el derecho a la compa-ñía. El padre, en comparación, sólo recibe ese derecho una vez. Esto se debe a que la madre sufre más dificul-tades durante el embarazo, el parto y el cuidado de los hijos. Dice Dios en el Sagrado Corán:

[Y por cierto que ordenamos al hombre ser benevolente con sus padres. [Y debe saber que] Su madre lo ha lle-vado [en el vientre] con esfuerzo y le ha dado a luz con dolor, y el período del embarazo y la lactancia dura treinta meses. Que cuando alcance la madurez, al llegar a los cuarenta años, diga: ¡Oh, Señor mío! Haz que sepa agradecerte los favores que nos has concedido, tanto a mí como a mis padres, y que pueda realizar obras bue-nas que Te complazcan, y concédeme una descendencia [creyente y] bondadosa. Ciertamente me arrepiento [de mis pecados] y me entrego a Ti.]
(46:15)

De ninguna manera esto va en detrimento de los dere-chos del padre, puesto que el Profeta dijo:

“Ningún hijo puede compensar a su padre por todo lo que hizo por él, a menos que lo encuentre esclavo, lo compre y luego lo emancipe”.