Derechos varios

El Islam regula ciertos derechos para los caminos y sitios públicos. Se ha reportado que el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) dijo:

“Eviten sentarse al costado de los caminos [o aceras]”. Los Compañeros del Profeta que estaban presentes en ese momento comentaron: ‘¡Mensajero de Dios! Los cos-tados de los caminos son vías para que nos sentemos, disfrutemos y hablemos’. Al escuchar este comentario, el Mensajero de Dios respondió: ‘Si no pueden evitar sen-tarse en las aceras, entonces denle a las aceras sus derechos’. Los Compañeros preguntaron: ‘¡Oh, Mensaje-ro de Dios! ¿Cuáles son los derechos de las aceras?’. El Mensajero de Dios respondió: “Recatar la mirada [cuan-do pasa una mujer, por ejemplo], limpiar el camino de elementos peligrosos, devolver el salam [saludo islámi-co], fomentar el bien y prohibir el mal”.
Al-Bujari, Hadiz n° 2121 y Muslim, Hadiz n° 2333

Se ha reportado que el Mensajero de Dios (la paz y las ben-diciones de Dios sean con él) dijo también:

“Eliminar todo elemento peligroso del camino es un acto de caridad [que será recompensado y apreciado por Dios]”.
Al-Bujari, Hadiz n° 2827

Además de esto, también se ha reportado que el Mensa-jero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) dijo: ‘Teman dos actos que causan maldición’. Los Compañe-ros, que estaban presentes en ese momento, preguntaron: ‘¡Mensajero de Dios! ¿Cuáles son esos dos actos malditos?’. El Mensajero de Dios (la paz y las bendi-ciones de Dios sean con él) respondió:

“La persona que responde al llamado de la naturaleza (orinar o defecar) en los caminos públicos o a la sombra donde los demás van a descansar”.
Muslim, Hadiz n° 269

En general, el Islam considera obligatorio que los mu-sulmanes sean considerados y cuidadosos unos con otros, sin importar dónde se encuentren. Dijo el profeta:

“La similitud de los creyentes en su cuidado mutuo, el amor y la bondad de unos a otros es como el cuerpo humano: Si un órgano sufre dolor, ello provoca que el cuerpo entero tenga fiebre y permanezca alerta”.
Al-Bujari, Hadiz n° 5665
“Ninguno de ustedes será creyente hasta tanto quiera para su hermano lo que ama para sí mismo”.
Al-Bujari, Hadiz n° 13

Para los tiempos de necesidad, el Profeta dijo:

“Los creyentes son uno al otro como los ladrillos de una pared, se apoyan unos con otros”. Y lo decía entrelazan-do los dedos.
Al-Bujari, Hadiz n° 5680

Los musulmanes tienen prohibido abandonarse unos a otros, tal como dijo el Profeta:

“Todo aquel que no apoye a otro musulmán cuando sus derechos sean atacados y su honor se vea mancillado, Dios lo abandonará cuando necesite Su ayuda. Quien ayuda a un musulmán cuando sus derechos sean ataca-dos y su honor se vea mancillado, Dios lo ayudará cuando necesite Su ayuda”.
Abu Da’ud, Hadiz n° 4884

Sin embargo, si no se hicieran cumplir estas reglas o de-rechos, permanecerían como ideales o sueños en la mente de las personas. Si no existiera autoridad para ga-rantizar su cumplimiento, serían solo ideales utópicos. Fue reportado que el Mensajero de Dios (la paz y las bendi-ciones de Dios sean con él) dijo:

“Deben detener a la persona ignorante que quiere hacer el mal. Deben obligar a tal persona a fomentar el bien, o de lo contrario, Dios hará descender un castigo general para la sociedad”.

Para conservar y mantener dichos derechos en la socie-dad islámica, Dios le ha revelado a Su Mensajero los mandamientos pertinentes. Dios ordena no exceder estos límites y establece castigos y leyes conocidos como Hudud (límites) o penalidades, así como, para quien no se arrepiente de su pecado, impone un castigo específico en el Más Allá.

Enumeramos sólo algunos de los mandamientos de lo que se debe y no se debe según el Islam:

El Islam prohíbe matar o asesinar a cualquier ser hu-mano. El Islam considera dicho acto como uno de los pecados más graves. Esto se basa en el siguiente versículo del Sagrado Corán:

[No matéis al prójimo, pues Dios lo ha prohibido, salvo con justo motivo. A quien se le dé muerte injustamente le concedemos a su familiar directo o apoderado el derecho [a exigir la ley del talión o una indemnización], pero que no transgreda sus límites. Su derecho está legalmente corroborado.]
(17:33)

El Islam prohíbe todo acto de agresión contra el honor, la propiedad y la privacidad de las personas. De hecho, tales actos de agresión son considerados pecados graves en el Islam. Dios dice en el Sagrado Corán:

[Diles: Venid que os informaré lo que vuestro Señor os ha prohibido: No debéis asociarle nada y seréis bene-volentes con vuestros padres, no mataréis a vuestros hijos por temor a la pobreza, Nosotros Nos encargamos de vuestro sustento y el de ellos, no debéis acercaros al pecado, tanto en público como en privado, y no mata-réis a nadie que Dios prohibió matar, salvo que sea con justo derecho. Esto es lo que os ha ordenado para que razonéis.]
(6:151)

Aún más, el Islam prohíbe todo tipo de acciones consi-deradas como actos impúdicos, o que constituyan un medio para promover la indecencia en la sociedad. Por lo tanto, todo acto que lleve a comer un acto indecente también será prohibido en el Islam. Dios, Alabado sea, dice lo siguiente en el Sagrado Corán:

[Apartaos de todo lo que os lleve a la fornicación, pues esto es una inmoralidad y conduce al mal ]
(17:32)

Dios prohíbe todo tipo de agresión contra la riqueza y la propiedad de los demás. Por lo tanto, toda forma de ro-bo, engaño, etc., está prohibida en el Islam. Esto se basa en las palabras del Mensajero de Dios (la paz y las bendicio-nes de Dios sean con él) que dice:

“Todo aquel que engañe no es uno de nosotros”.
Muslim, Hadiz n° 164

La usura, y el pago y cobro de todo tipo de interés financiero están prohibidos en el Islam, por la injusticia y desigualdad que provocan en el sistema económico, causando daño especialmente en los pobres. Dios, Alabado sea, dijo en el Sagrado Corán:

[Los que lucren con la usura saldrán de sus tumbas el Día del Juicio como aquel al que Satanás ha poseído, dejándolo trastornado. Esto porque dicen que el co-mercio es igual que la usura; pero Dios permitió el comercio y prohibió la usura. A quien le haya llegado de su Señor la prohibición, y se haya abstenido arre-pintiéndose, podrá conservar lo que haya ganado, y lo que cometiere luego de esto estará en manos de Dios. Y si reincide se contará entre los moradores del Fuego, en el que sufrirá eternamente.]
(2:275)

Dios prohíbe todo tipo de engaño y traición. Dice en el Sagrado Corán:

[¡Oh, hijos de Adán! Que Satanás no os seduzca como lo hizo con vuestros padres [Adán y Eva] haciendo que saliesen del Paraíso y fuesen despojados de las prendas que les cubrían. Satanás y sus sirvientes os acechan desde donde vosotros no les veis. Por cierto que hici-mos que los demonios fueran los aliados de los incrédulos.]
(7:27)

El Islam prohíbe el monopolio. Dijo el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él):

“Sólo monopoliza el deshonesto”.
Registrado por Muslim

El Islam prohíbe todo tipo de soborno, como dice el di-cho del Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él):

“Que Dios maldiga a quienes pagan sobornos y a quie-nes lo reciben”.
Registrado por Ibn Hibban

Prohibiciones similares se imponen a los medios ilegales a través de los cuales se obtiene algún beneficio ilegítimo. Dice Dios en el Sagrado Corán:

[No devoréis vuestros bienes injustamente unos a otros, ni sobornéis con ellos a los jueces para devorar ilegalmente la hacienda ajena a sabiendas.]
(2:188)

El Islam condena el abuso de poder, de la posición y la autoridad para obtener beneficios personales. De hecho, el Islam le da poder al gobernante para que reclame por los bienes que fueron tomados por medios abusivos y los devuelva a su dueño legítimo. El Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) nombró a un hombre llamado Ibn-ul-Lutbiyyah como recaudador de Zakat. Cuando el recaudador trajo lo que había obtenido como Zakat dijo: Esto es para ti (para el tesoro islámico) y esto me han dado de regalo. El Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) se molestó mucho al oír esto y le dijo:

“De haberse quedado en casa de sus padres, ¿habría re-cibido esos regalos? Por Aquel Cuyas manos está mi alma, nadie toma algo ilegítimo sin que lo lleve colgado de su cuello el Día de la Resurrección, aún si fuera un camello. Luego levantó las manos al cielo y dijo tres ve-ces: “¡Oh, Dios! Sé testigo de que he transmitido el Mensaje”.
Al-Bujari, Hadiz n° 6772 y Muslim, Hadiz n° 1832.

El Islam prohíbe toda forma de embriagante que afecte la lucidez mental de quien lo consume. El Sagrado Corán ordena lo siguiente:

[¡Oh, creyentes! El vino, los juegos de azar, los altares e ídolos y consultar la suerte valiéndoos del azar, son una obra inmunda de Satanás. Absteneos de ello y así tendréis éxito.]
(5:90)

Todo tipo de agresión a una persona o animal como propinar golpes, traición, falso testimonio, esparcir chismes, etc., están totalmente prohibidos. El siguiente versículo del Sagrado Corán advierte:

[¡Oh, creyentes! Evitad sospechar demasiado [de la acti-tud de los demás], pues ciertamente algunas sospechas son un pecado; y no os espiéis, ni habléis mal del au-sente, pues ello es tan repulsivo como comer la carne de un hermano muerto ¿Acaso alguno de vosotros desearía hacerlo? Por supuesto que os repugnaría. Y temed a Dios; ciertamente Dios es Indulgente, Miseri-cordioso.]
(49:12)

El Islam defiende la dignidad y el honor, y prohíbe la difamación. Dios manifiesta lo siguiente en el Sagrado Corán:

[¡Oh, creyentes! No entréis en ninguna casa que no sea la vuestra sin antes pedir permiso y saludar a su gente. Esto es lo mejor para vosotros, recapacitad pues, y obrad correctamente.]
(24:27)

La justicia es uno de los elementos básicos de la religión musulmana. No está permitido ser injustos con nadie. Dios ordena lo siguiente en el Sagrado Corán:

[Dios ordena ser equitativo, benevolente y ayudar a los parientes cercanos. Y prohíbe la obscenidad, lo censu-rable y la opresión. Así os exhorta para que reflexionéis. Cumplid vuestro compromiso con Dios. No quebrantéis los juramentos después de haberlos realizado, habiendo puesto a Dios como testigo. Dios bien sabe cuánto hacéis.]
(16:90-91)

Además, en un relato (Hadiz Qudsí), Dios dice:

“¡Oh, siervos míos! Me he prohibido a mi mismo la in-justicia. La declaro ilícita para ustedes. Por lo tanto, no cometan actos de injusticia unos a otros”.
Muslim, Hadiz n° 2577

De hecho, Dios no permite ninguna clase de injusticia contra aquellos que no profesan la fe islámica. Dios les ha exigido a los musulmanes ser bondadosos y justos con los no musulmanes. Dice Dios en el Sagrado Corán:

[Dios no os prohíbe ser benevolentes y equitativos con quienes no os han combatido por causa de la religión ni os han expulsado de vuestros hogares, pues cierta-mente Dios ama a los justos.]
(60:8)

El Islam prohíbe insultar las religiones, porque ello sólo genera animosidad, odio y disconformidad. El Sagrado Corán aconseja:

[No insultéis a quienes invocan a otras divinidades en lugar de Dios, no sea que reaccionen hostilmente e in-sulten a Dios sin tener conocimiento [acerca de lo que dicen]. Así es como hemos hecho que parezcan buenas sus obras a cada pueblo, más finalmente todos compa-recerán ante Él y Él les recordará lo que hacían.]
(6:108)

En su lugar, Dios instruyó a los musulmanes para que dispongan un diálogo justo y maduro. Dice Dios:

[Di: ¡Oh, Gente del Libro! Convengamos en una creen-cia común a nosotros y vosotros: No adoraremos sino a Dios, no Le asociaremos nada y no tomaremos a nadie de entre nosotros como divinidad fuera de Dios. Y si no aceptan decid: Sed testigos de nuestra entrega a Dios.]
(3:64)

Aún más, el Islam prohíbe todo tipo de corrupción o en-gaño social, político y moral. Así lo ordena el Sagrado Corán:

[No os corrompáis en la Tierra después de que se haya establecido en ella el orden, e invocadle con temor y esperanza. Por cierto que los benefactores están más cerca de la misericordia de Dios.]
(7:56)

El Islam prohíbe la coacción en asuntos de fe e ideología. Dios manifiesta lo siguiente en el Sagrado Co-rán:

[Si tu Señor hubiera querido, todos los habitantes de la Tierra habrían creído. Tú no podrás hacer que los hombres crean aunque intentaras imponérselos]
(10:99)

Esto no significa que los musulmanes no deban convocar a otros a sumarse a la fe monoteísta del Islam transmitiendo el Mensaje de Dios a las personas, sino que indica que los musulmanes debemos aceptar que Dios ha creado diversos pueblos, proponerles un trato amistoso, y convocarles al Islam de una manera sabia y amable cuando y como sea conveniente. El Islam está dirigido a toda la humanidad; no se trata de un llamado regional ni étnico. Pero la guía está en las Manos de Dios solamente y no en manos de la gente.

El Islam ordena dirigir los gobiernos con consultas po-pulares. El principio de la consulta se aplica en situaciones en las que no existen indicaciones claras en el Corán o en los relatos del Profeta. Dice Dios en el Sagrado Corán:

[Obedecen a su Señor, practican la oración prescripta, se consultan en sus asuntos, y hacen caridades con par-te de lo que les hemos sustentado,]
(42:38)

El Islam hace un llamado a la justicia plena entre las personas. Dice Dios en el Sagrado Corán:

[Dios os ordena que restituyáis a sus dueños lo que se os haya confiado, y que cuando juzguéis entre los hombres lo hagáis con equidad. ¡Qué bueno es aquello a lo que Dios os exhorta! Dios es Omnioyente, Omni-vidente.]
(4:58)

El Islam ordena asistir al oprimido, sea musulmán o no musulmán. Esto se basa en el siguiente versículo del Sa-grado Corán, cuyo significado se traduce de la siguiente manera:

[¿Por qué no combatís por la causa de Dios, cuando hay hombres, mujeres y niños oprimidos que dicen: ¡Señor nuestro! Sálvanos de los habitantes opresores que hay en esta ciudad. Envíanos quien nos proteja y socorra ]
(4:75)

El Islam establece un sistema ejecutivo o autoridad para lograr el bien común. A la luz de que existen ciertas per-sonas que se comportan delictivamente, el estado detenta el uso de la fuerza, para asegurar que todos los individuos gocen de sus derechos. Por eso funciona para monitorear la protección de tales derechos, como son la prevención de toda agresión, y aplicar el castigo apropiado contra quienes violen las leyes. El siguiente es un resumen de algunos de los diversos poderes que son componentes del sistema de gobierno musulmán: