Paz y seguridad

El derecho a la seguridad y protección que tiene una persona y toda su familia es uno de los derechos más básicos. Ningún ciudadano de la sociedad musulmana debe ser atemorizado ni amenazado con palabras, accio-nes ni armas de ningún tipo. La tradición del Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) manifiesta lo siguiente:

“No está permitido que un musulmán atemorice a otro musulmán”.
Registrado por Abu Da’ud n° 5004, el Imán Ahmad y otros, y verificado como correcto

La seguridad jurídica y la estabilidad de una sociedad les permiten a los individuos tener la libertad de movili-dad y desplazamiento para trabajar y ganarse la vida honestamente. El Mensajero de Dios (la paz y las bendicio-nes de Dios sean con él) declaró lo siguiente en su discurso de despedida:

‘Ciertamente, su vida, su honor y sus posesiones son sa-gradas. Es ilícito atentar contra ello tanto como tiene de sagrado este día (el Día de ‘Arafah durante el Hayy), este Mes Sagrado (el mes de la peregrinación “Dhul-Hiyyah”), y esta Ciudad Santa (la ciudad de La Meca)’.