Preservar la salud mental

La inteligencia es la base de todas las acciones y explica-ciones significativas y responsables que el Islam prescribe. El Islam prohíbe los embriagantes que mellan la actividad de la mente y degradan el normal desempe-ño del hombre. La palabra para definir al alcohol y los embriagantes en árabe es “Jamr”, que significa aquello que “cubre” el cerebro.

La propagación del consumo de alcohol y otras drogas tiene resultados desastrosos en la sociedad. El castigo establecido en la ley islámica para el musulmán que se embriaga en público son los azotes, pero esta pena no se aplica a los no musulmanes, que tienen derecho a su propia legislación al respecto siem-pre y cuando no perjudiquen a la sociedad en su conjunto.

Dios manifiesta en el Sagrado Corán:

[¡Oh, creyentes! El vino, los juegos de azar, los ídolos, y consultar la suerte, son una obra inmunda de Satanás. Absteneos de ello y así tendréis éxito en esta vida y en la otra. Satanás sólo pretende sembrar entre vosotros la enemistad y el odio valiéndose del vino y de los juegos de azar, y apartaros del recuerdo de Dios y de la ora-ción. ¿Acaso no vais a absteneros?]
(5:90-91)

El Islam prohíbe la fabricación y venta de cualquier be-bida alcohólica y embriagantes. Incluso procura desalentar la promoción de dichas bebidas en la socie-dad, aún si la persona que la promociona o vende no las bebe. Esta prohibición se basa en el relato del Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) que dice:

“La maldición de Dios recae en diez personas relaciona-das al embriagante. El que lo siembra, el que lo exprime, el que lo vende, el que lo compra, el que lo transporta, aquel a quien se lo transporta, el que utiliza el dinero obtenido, el que lo bebe y el que lo sirve”.
Registrado por Abu Da’ud, At-Tirmidhi, an-Nisa’e, Ibn Mayah n° 3423 y al-Hakim, y verificado por Albani y al-Arna’ut

Educación básica para todos

Dios, Alabado sea, manifiesta en el Sagrado Corán:

[¿Acaso son iguales quienes saben y quienes no saben? Y por cierto que sólo reflexionan los dotados de inte-lecto]
(39:9)

Y también dice:

[¡Oh, creyentes! Cuando se os dice: Haced un lugar [pa-ra vuestros hermanos] en las reuniones [con el Profeta], hacedlo, para que Dios os haga también un lugar [en el Paraíso]. Y si se os dice: ¡Levantaos! Obedeced. Y sabed que Dios elevará en grados a los creyentes y a quienes agracie con el conocimiento, y que Dios está bien in-formado de cuánto hacéis]
(58:11)

La educación en la sociedad islámica es un derecho para todos los individuos y una obligación moral que se le exige a toda persona capaz. Todos los individuos capa-ces y aptos de una sociedad islámica deben educarse sobre la base de su religión y también en los asuntos mundanos necesarios. El gobierno tiene la obligación de proveer todos los medios y promover una educación eficiente. El Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) dijo:

“Buscar el conocimiento es una obligación de todo cre-yente”.
Registrado por Ibn Mayah n° 337

También dijo:

“Quien viaje para buscar el conocimiento será conside-rado como una persona que lucha en El Jihad por la causa de Dios hasta que regrese (a su hogar)”.
Registrado por Tirmidhi, n° 2785

Otro relato sobre este significado son estas palabras del Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él):

“Todo aquel tome un camino en búsqueda del conoci-miento, Dios lo guiará por el camino que conduce a los Jardines del Edén”.
Registrado por Abu Da’ud 3:317 y Tirmidhi, n° 2785

No es lícito que un estudioso se reserve un conocimiento útil, tal como dijo el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él):

‘Todo aquel que se abstenga de comunicar el conoci-miento se le colocará un bozal de fuego el Día del Juicio’.