Sustento y alimentos sanos para todos

El sustento saludable debe estar asegurado para todas las personas que habitan una sociedad islámica mediante la provisión de oportunidades de trabajo decentes y adecuadas a la capacidad laboral de los individuos. La disponibilidad de oportunidades adecuadas de trabajo y comercio es esencial para que la gente satisfaga sus necesidades básicas. Quienes no pueden trabajar debido a su edad avanzada, discapacidades, enfermedades crónicas o la falta de alguien que se gane el pan en la familia tienen derecho a asistencia pública por parte del gobierno islámico.

El Zakat, (contribución social obligatoria) otorgada por los miembros más ricos de la sociedad, debe ponerse a disposición de los más necesitados que no pueden obtener un ingreso decente por alguna razón legítima. El Zakat es una caridad obligatoria que entregan los ricos y pudientes y se reparte a los pobres y miembros necesitados de la sociedad. Esto se basa en las palabras del Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) cuando le dio un consejo a su compañero Mua’ad bin Yabal cuando lo envió en una misión para propagar el Islam en Yemen diciendo:

“…Dile al pueblo de Yemen…que Dios ha prescripto que un cierto porcentaje de su riqueza sea tomado de los ricos como Zakat (caridad obligatoria) y entregado a los pobres y necesitados”.
Registrado por Muslim n° 29

Otras donaciones, regalos, compromisos financieros y demás que se realicen voluntariamente tienen como finalidad una buena causa para complacer a Dios, y satisfacer las necesidades de los miembros pobres y ne-cesitados de la sociedad. Esto también se basa en distintos textos, entre ellos el relato del Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él), que dice:

“No es creyente quien satisface su hambre mientras su vecino está hambriento”.
Registrado por Al-Bujari en Adab al-Mufrad n° 112, verificado como au-téntico

Los pobres y necesitados tienen derecho a una porción justa del Tesoro Islámico. Esto se basa en las palabras del Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) que dice:

“Todo aquel que deje un legado (riqueza y bienes), el mismo será para sus herederos. En cuanto a la persona que fallece dejando pobres y necesitados a los miembros de su familia, Dios y Su Mensajero se ocuparán de ellos”.