Sistema de responsabilidad (Hisbah) en el Is-lam

La Hisbah es el sistema voluntario de responsabilidad en el Islam mediante el cual un musulmán se convierte en agente para fomentar el bien y prohibir el mal, para hacer cumplir las leyes de la legislación islámica y aleccionar a quienes públicamente realizan actos ver-gonzantes y practican actividades inmorales, como vender, promover o intercambiar artículos ilícitos, mo-nopolizar las necesidades básicas, engañar y otras tantas actividades ilícitas. Dice Dios en el Sagrado Corán:

[Sois la mejor nación que haya surgido de la humani-dad: Ordenáis el bien, prohibís el mal y creéis en Dios. Si la Gente del Libro creyera, sería mejor para ellos; al-gunos son creyentes, pero la mayoría desviados.]
(3:110)

Según este sistema, los investigadores e inspectores mo-nitorean voluntariamente el cumplimiento de la ley y el orden público y el mantenimiento de la infraestructura pública para proteger a los individuos de sufrir lesiones en lugares públicos.

El musulmán debe asumir su responsabilidad y temer el castigo de Dios, pues son muchos los ejemplos que constan en el Sagrado Corán:

[Fueron maldecidos quienes no creyeron de entre los Hi-jos de Israel por boca de David y de Jesús hijo de María. Esto fue porque desobedecieron y fueron transgresores. No se censuraban unos a otros los pecados que cometían. ¡Qué malo es lo que hacían!]
(5:78-79)

A la luz del relato del Mensajero de Dios, todo individuo de la sociedad islámica debe jugar un papel en la Hisbah, según sus posibilidades. Dijo el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él):

“Todo aquel que vea un mal debe cambiarlo con su mano. Si no puede, debe detenerlo con la palabra… si no puede, debe aborrecerlo con el corazón… pero éste es el nivel más débil de la fe”.
Muslim, Hadiz n° 78

Corregir un acto de corrupción o criminal no es permitido si esto provoca un mal aún mayor y equivale a empeorar la situación. La persona debe utilizar su sabiduría y criterio a la hora de fomentar el bien y prohibir el mal.

El Mensajero de Dios, Muhámmad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él), concentra los derechos humanos en una sola y elocuente frase:

“Ciertamente, vuestra vida, riqueza y honor son sagrados, como es sagrado este día, en este mes sagrado y en esta ciudad sagrada”.
Al-Bujari, Hadiz n° 105

La mayor parte de los derechos humanos mencionados en las declaraciones entran en la descripción anterior, la cual fue emitida en el discurso de la Peregrinación de Despedida del Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) ante una gran cantidad de musulmanes. Las leyes y normas del Islam fueron establecidas para conservar y defender los derechos y tratar con firmeza a quienes las quebrantan.