Declaración Islámica de los Derechos Humanos

La siguiente es una Declaración emitida en El Cairo acerca de los Derechos Humanos en el Islam. Vale la pena señalar que los derechos enumerados en la presente Declaración son meras pautas y reglas generales, puesto que las obligaciones y derechos, según el Islam, están interconectadas como anillos que se sostienen unos a otros.

Los principios generales y las reglas de los derechos humanos en el Islam se dividen en distintas categorías y subcategorías. Por lo tanto, ofrecemos sólo un resumen, dado que una descripción detallada insumiría demasiado espacio. Es acertado decir, no obstante, que el Islam llegó para conservar todos los derechos humanos y hacer felices a los seres humanos en esta vida y también en el Más Allá.

En el Nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso.

Dice Dios en el Sagrado Corán:

[¡Oh, humanos! Os hemos creado a pArtir de un hombre y una mujer, y de su descendencia os congregamos en pueblos y tribus para que os conozcáis unos a otros. En verdad, el más honrado de vosotros ante Dios es el más piadoso. Ciertamente Dios es Omnisciente y está bien informado de lo que hacéis.]
(49:13)

Los países miembros de la Organización del Congreso Islámico, con plena fe en Dios, Creador de todos los se-res, Dador de todas las bondades, Él Que creó al hombre de la mejor forma y lo honró haciendo Su Vicerregente en La Tierra. Dios le ha permitido al hombre construir, reformar, trabajar y preservar la tierra que Él ha creado. Dios le ha encomendado al hombre respetar las enseñanzas y obligaciones Divinas y ha dispuesto lo que hay en el cielo y la tierra para servicio del hombre.

Creer en el Mensaje de Muhámmad, quien fue enco-mendado con la Guía y la religión del Islam como Misericordia para toda la humanidad… libertador de to-dos los pueblos esclavizados, destructor de todos los tiranos y déspotas. El Mensajero de Dios (la paz y las bendi-ciones de Dios sean con él) proclamó la igualdad entre todos los seres humanos. No existe preferencia entre una per-sona y otra excepto por la piedad que se encuentra en su corazón. El Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) abolió todas las diferencias entre las per-sonas a quienes Dios creó a pArtir de una sola alma.

Basados en la pura fe monoteísta sobre la que se cons-truye el Islam, donde toda la humanidad es convocada y llamada a adorar solamente a Dios y no asociarle nadie en la adoración, ni establecerle rivales. Esa fe monoteísta es la que construyó las verdaderas bases de la libertad, la dignidad y la integridad de las personas y declaró la libertad del hombre de la esclavitud de otro hombre.

Basados en lo que trajo legislación islámica en términos de la fe, la religión, el alma, la mente, el honor y la pro-genie. Basados en el carácter comprensivo y la moderación en todos sus dictámenes, veredictos y sen-tencias, en las que el alma y la materia se unen milagrosamente en armonía, donde el corazón, y la men-te son respetadas y honradas.

Haciendo hincapié en el importante papel cultural e his-tórico que la nación islámica tuvo a lo largo de la historia del hombre sobre la tierra, Dios concedió a la humanidad con esta nación bendita y fecunda, una civilización y una cultura equilibrada y estable que une este mundo con el más allá.

La herencia de esta nación conecta la ciencia con la fe. El Islam ofrece soluciones a los problemas de la civilización materialista carente de ideales. Desde tiempos inmemoriales el Islam juega un papel importante para refugiar y guiar a las víctimas de sistemas desviados, que están perdidas compitiendo en corrientes y tendencias que dividen más y más a la so-ciedad.

En reconocimiento a los esfuerzos en defensa de los de-rechos humanos y en proteger al hombre contra los malos tratos, las violaciones, el abuso; y con el objeto de hacer buen uso de la libertad del hombre y su derecho a una vida mejor y decente, se hace imperativo mostrar cuál es el verdadero camino de la legislación islámica.

Hemos ilustrado que, a pesar del gran avance que la humanidad ha logrado en el campo material, tiene un enorme atraso en el terreno social y espiritual, campos imprescindibles para poder concretar estos grandes lo-gros en una civilización verdaderamente avanzada y para proteger realmente los derechos humanos en la so-ciedad.

Los derechos humanos y las libertades individuales son pArte integral de la creencia y la religión islámicas. Ini-cialmente, nadie tiene derecho a interrumpirlas parcial o totalmente. Creemos también que nadie tiene el derecho a violar o ignorar dichos derechos. Estos derechos bási-cos son otorgados por Dios y han sido revelados a los Profetas en todas las Escrituras.

Dios le ha encomendado respetar estos derechos esenciales al último de Sus profetas enviados a la humanidad, Muhámmad, quien completó la misión y el Mensaje de todos los Profetas y Mensajeros previos. Respetar estos derechos esenciales es una forma de adoración, mientras que ignorarlos o violarlos es un acto criminal según los principios del Islam. Todo individuo es responsable, de manera individual y colectiva, de respetar dichos derechos. La comunidad musulmana es también responsable colectivamente de la conservación de di-chos derechos.

Según lo expuesto, los países miembros de la Organiza-ción del Congreso Islámico declaran lo siguiente:

Artículo Primero

La humanidad es como una gran familia. Todos son siervos de Dios y todos son hijos de Adán. Todas las personas son iguales en términos de dignidad y honor. Todas las personas también son iguales en términos de responsabilidad. Ninguna raza, color, idioma, sexo, creencia religiosa, afiliación política, estatus social u otro factor puede servir para diferenciar a las personas. La verdadera y sólida creencia es lo único que asegura y garantiza el crecimiento de esta integridad.

Artículo Segundo

La vida es un regalo de Dios. Está asegurada para todo ser humano. Todos los miembros de la sociedad, y todos los estados y países deben actuar para proteger este derecho frente a todo tipo de agresión. No se debe quitar ninguna vida sin una razón legal válida y debida.

Es ilícito utilizar cualquier medio para eliminar una vi-da. Porque mantener y conservar la vida humana es una obligación legal.

La seguridad física debe ser respetada. Nadie tiene el derecho de violar la seguridad de su prójimo. Nadie tiene tampoco el derecho de interrumpir su seguridad sin una razón legal. El estado y cada individuo debe asegurar este derecho.

Artículo Tercero

Al usar la fuerza, o en caso de lucha armada, es ilícito matar a quienes no pArticipan del combate. Los ancianos, mujeres, niños, heridos y enfermos tienen derecho a permanecer seguros. Los prisioneros de guerra tienen derecho a recibir alimento, refugio y vestimenta. Las familias separadas debido a la guerra tienen derecho a volver a unirse.

Está prohibido talar o arrancar árboles, destruir las cose-chas y animales, y destruir edificios u otras instalaciones civiles de los enemigos bombardeándolas, etc.

Artículo CuArto

Todo ser humano tiene derecho a su integridad, honor y reputación, durante esta vida y después de su muerte. El Estado y la sociedad deben proteger los restos y la tumba [cementerio] del fallecido.

Artículo Quinto

La familia es la unidad básica de la sociedad. El matri-monio es la base para construir y formar una familia. Los hombres y las mujeres tienen derecho a casarse. No han de imponerse restricciones al matrimonio sobre la base de la raza, el color o la nacionalidad.

La sociedad y el estado deben actuar para eliminar todas las barreras al matrimonio. Aún más, deben intentar facilitar, proteger y cuidar la familia.

Artículo Sexto

La mujer es igual al hombre en términos de integridad humana y honor. Tiene los mismos derechos y obliga-ciones. Tiene derecho a tener personalidad civil, independencia financiera y a mantener su nombre y ape-llido.

El hombre debe encargarse de todas las necesidades fi-nancieras de su familia y proveer todo el cuidado y atención posibles.

Artículo Séptimo

Todo recién nacido tiene derecho a recibir de sus padres, de la sociedad y del estado la custodia, crianza, cuidado material, educación y atención moral y afectiva. El feto y la madre deben también recibir atención especial.

Los padres y tutores tienen derecho a elegir el tipo de crianza que prefieren para sus hijos. No obstante, deben tenerse en cuenta el interés y el futuro de los hijos a la luz de la moral y los valores y principios de la legislación islámica.

Artículo Octavo

Todo individuo tiene derecho a ejercer sus derechos plenos. Si el individuo deja de estar calificado para ejercer sus derechos, total o parcialmente, se le debe asignar un tutor [Wali].

Artículo Noveno

Procurar la educación es un acto obligatorio. Ofrecer y brindar educación es una obligación de toda sociedad y estado. El estado debe proveer y asegurar los medios educativos que sirvan al interés y el bienestar de los miembros de la sociedad. La educación debe además darle al hombre la posibilidad de aprender sobre el Is-lam y otras formas de vida y cómo utilizar los medios materiales para el beneficio y el bienestar de la humani-dad.

Todo ser humano tiene derecho a tener acceso a las di-versas organizaciones educativas, como la familia, la escuela, la universidad, los medios de comunicación, etc. Las mismas deben ofrecer una educación académica y religiosa adecuada y un entrenamiento equilibrado que fortalezca la personalidad y la fe en Dios, así como un respeto a los derechos y obligaciones como ciudada-no.

Artículo Décimo

Creemos internamente que el hombre debería seguir el Islam o entrega a Dios, la cual es la religión natural inna-ta revelada a todos los profetas y mensajeros. pero nadie tiene derecho a obligar a otros u ordenarles hacer algo que vaya en contra de su naturaleza. Aún más, nadie tiene derecho a explotar su pobreza, debilidad o analfa-betismo para intentar cambiar su religión.

Artículo Decimoprimero

El hombre nace libre. Nadie tiene derecho a esclavizarlo, humillarlo, conquistarlo o explotarlo. No debe existir ningún tipo de esclavitud. Todos los tipos de coloniza-ción e imperialismo están totalmente prohibidos por el Islam. La colonización es el peor tipo de esclavitud.

El pueblo que lo sufre tiene derecho a liberarse de la colo-nización. Tales personas tienen derecho a determinar su propio destino. Todos los pueblos deben apoyar la causa justa de la lucha contra todo tipo de colonización y ocupación. Todos los pueblos tienen derecho a conservar su estado independiente de presiones políticas o económicas, su identidad cultural y a tener control de todos sus recursos naturales.

Artículo Decimosegundo

Todo ser humano tiene derecho a viajar libremente esco-giendo un lugar de residencia dentro de su propio país o estado, o incluso fuera de su país. Sin embargo, si un hombre no está seguro en su país tiene derecho a pedir asilo en otro país. El país que brinda el asilo debe prote-ger a esa persona a menos que la razón para el asilo implique algún delito legal.

Artículo Decimotercero

El estado y la sociedad deben asegurar fuentes de trabajo para toda persona capaz. Todo individuo debe gozar de la libertad de escoger el trabajo más adecuado que asegure su interés y el de la sociedad. El trabajador debe gozar de su derecho a la seguridad social. No se le debe encomendar al trabajador tareas que no puede rea-lizar. El trabajador no debe ser obligado a desarrollar tareas contra su voluntad. El trabajador no debe ser explotado ni perjudicado. El trabajador, hombre o mujer, sin distinción, tiene derecho a recibir un salario justo.

El trabajador debe gozar de vacaciones anuales, ascensos, incentivos y todo otro bien monetario que le corresponda recibir. El trabajador debe dedicar su tiempo y esfuerzo a lograr la perfección en su trabajo. Si surge una disputa entre el trabajador y el empleador, el estado debe intervenir para resolver dicha disputa, eliminar la opresión, impArtir justicia, y obligar a las pArtes en disputa a aceptar el veredicto justo sin ningún tipo de sesgo.

Artículo DecimocuArto

Todo individuo tiene derecho a un ingreso honesto y lí-cito. No están permitidos la monopolización, los engaños, el perjuicio ni la usura. De hecho, todos los ac-tos mencionados están prohibidos por ley.

Artículo Decimoquinto

Todo individuo tiene derecho a una propiedad lícita. Pero tiene derecho a gozar de propiedad siempre y cuando no se provoque ningún daño a los otros miembros de la sociedad. La propiedad privada no ha de ser eliminada excepto por el interés público y siempre y cuando sea reemplazada de manera instantánea y justa. No sea realizará ninguna confiscación de riqueza o propiedad sin una razón válida y legal.

Artículo Decimosexto

Todo individuo tiene derecho a recibir beneficios eco-nómicos de su producción material, literaria, Artística o técnica. Además, todo individuo tiene derecho a prote-ger sus intereses literarios o financieros que resulten de su producción, en tanto y en cuanto esta producción no atente las leyes de la legislación islámica.

Artículo Decimoséptimo

Todo individuo tiene derecho a vivir en un entorno lim-pio y libre de contaminación y corrupción tanto ambiental como moral. Tal entorno le permite al indivi-duo construir su personalidad y su carácter. Tanto la sociedad como el estado deben asegurar y proveer este derecho a los individuos.

La sociedad y el estado deben proveerle a cada persona la atención médica y social adecuada y necesaria me-diante la provisión de instalaciones públicas, dentro de los medios disponibles.

El estado debe asegurar condiciones de vida decentes para los individuos y las personas a su cargo. Este dere-cho incluye alojamiento, vestimenta, educación, cuidado médico y otras necesidades básicas o esenciales.

Artículo Decimoctavo

Todo individuo tiene derecho a la vida y la seguridad en una sociedad que respecte su persona, su religión y fe, su honor familiar, su dignidad y sus bienes.

Todo individuo tiene derecho a ser independiente en sus propios asuntos en lo que respecta a vivienda, familia, finanzas y comunicaciones. No debe mantenerse ningún tipo de vigilancia o espionaje sobre ninguna persona. No está permitido difamar a nadie. Además, se debe proteger a las personas contra todo tipo de interferencias ilícitas.

La privacidad de las casas y el ingreso a la vivienda pri-vada debe suceder con el consentimiento de sus ocupantes. La vivienda privada no debe ser demolida, confiscada ni tampoco deben desalojarse sus ocupantes sin una razón legal.

Artículo Decimonoveno

Todos los individuos – el gobernante y el ciudadano co-mún – gozan de iguales derechos legales.

Todos los individuos tienen acceso a pedir un veredicto judicial para sus asuntos.

El crimen y el castigo se basarán en lo prescripto por la legislación islámica.

Toda persona acusada es inocente hasta que se demues-tre su culpabilidad. Es necesario un juicio justo cuando se dan todas las seguridades para una defensa propia plena.

Artículo Vigésimo

Nadie debe ser arrestado ni verse privado de la libertad, exiliado o castigado sin una acción legal adecuada. Los individuos no deben estar sujetos a tormentos físicos o mentales ni a ningún otro trato humillante. Nadie debe estar sujeto a experimentos médicos sin su consentimiento. Aún más, no está permitido darle poder a las autoridades para emitir leyes excepcionales.

Artículo Vigésimo primero

Está prohibido tomar a cualquier persona como rehén por cualquier motivo y de cualquier manera.

Artículo Vigésimo segundo

Todo individuo tiene derecho a expresar su opinión, en tanto y en cuanto no atente contra las leyes y principios de la legislación islámica.

Los medios de información son vitales para la sociedad. Los medios no deben ser explotados, abusados o utilizados para atacar la dignidad de los Profetas de Dios o para prácticas inmorales o corruptas. Además, todos los temas que sean citados con la intención de causar desunión en la sociedad, decadencia moral o infidelidad, también están prohibidos.

No está permitido generar odio, sentimientos sectarios ni ningún tipo de discriminación.

Artículo Vigésimo tercero

La tutoría es un voto de confianza que no debe ser trai-cionado. Todo individuo tiene derecho a pArticipar de la administración pública de su país, ya sea directa o indi-rectamente. De igual manera, todos los individuos tienen derecho a acceder a puestos públicos según las leyes y normativas de la legislación islámica.

Artículo Vigésimo cuArto

Todos los derechos y libertades enumerados en la pre-sente declaración son comprensibles en el marco de las leyes y principios de la legislación islámica.

Artículo Vigésimo Quinto

Las leyes y principios de la legislación islámica son la única fuente de interpretación y clarificación de cual-quier Artículo de la presente Declaración.

El Cairo, 12 de Muhárram, 1411 H.

Correspondiente al: 5/8/1990

Aceptar y determinar los derechos antes mencionados es el camino correcto para erigir una verdadera sociedad islámica que puede ser descripta de la siguiente mane-ra:

Los siguientes están adaptado de la Declaración Internacional Islámica para los Derechos Humanos

Una sociedad desarrollada sobre el concepto de justicia. Nadie es superior sobre la base de su origen, raza, color o idioma. El hombre debe estar seguro de toda supre-sión, opresión, humillación y esclavitud. Dios, el Creador de toda la creación, ha honrado al hombre por sobre toda su creación:

[Por cierto que hemos honrado a los hijos de Adán, y les hemos facilitado los medios para transitar por la tierra y por el mar; les hemos proveído de cosas buenas y los hemos preferido por encima de muchas otras cria-turas.]
(17:70)

Una sociedad cuyas raíces se hallan en una sólida insti-tución familiar. La familia sirve como su núcleo y base. Brinda estabilidad y progreso. Dice Dios en el Sagrado Corán:

[¡Oh, humanos! Os hemos creado a pArtir de un hombre y una mujer, y os congregamos en pueblos y tribus para que os conozcáis unos a otros. En verdad, el más honrado de vosotros ante Dios es el más piadoso.]

Una sociedad en la que el gobernante y el ciudadano son iguales ante la ley. Dado que la legislación islámica fue divinamente ordenada, no se permiten esos tipos de discriminaciones en tal sociedad.

Una sociedad en la que la autoridad y el poder son un fideicomiso, mediante el cual el gobernante asume la responsabilidad de alcanzar objetivos para el bienestar de la sociedad.

Una sociedad en la que todo individuo cree que Dios es el verdadero Dueño de toda la creación y que todo en Su creación se utiliza para beneficio de todas las criaturas de Dios. Todo lo que tenemos es un regalo que nos dio Dios sin que nadie tenga más derechos que otro. Dios nos dice en el Sagrado Corán:

[Y os entregó cuanto hay en los cielos y la Tierra por Su gracia. Ciertamente en esto hay signos para quienes re-flexionan]
(45:13)

Una sociedad en la que todas las políticas que rigen los asuntos públicos se basan en el principio de consulta popular. Dice Dios en el Sagrado Corán:

[Obedecen a su Señor, practican la oración prescripta, se consultan en sus asuntos, y hacen caridades con par-te de lo que les hemos sustentado]
(42:38)

Una sociedad que brinda igualdad de oportunidades a todos los individuos según sus aptitudes y potenciales. Tales individuos serán responsables ante su nación por su desempeño en este mundo y ante su Creador en el Más Allá. Dijo el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él):

“Cada uno de ustedes es pastor y responsable por los que están bajo su cuidado. El gobernante es pastor y res-ponsable de su pueblo. El hombre es pastor y responsable de su familia. La mujer es pastora y respon-sable en el hogar. El sirviente es pastor de la riqueza de su patrón, y es responsable de todo lo que está bajo su cuidado. Cada uno de ustedes es pastor y responsable por todo lo que esté bajo su cuidado”.
(2:179)

Es una sociedad en la cual tanto el gobernante como el ciudadano común se presentan de igual a igual en la corte durante un proceso judicial.

Es una sociedad en la que toda persona refleja la con-ciencia de la nación. Cada individuo tiene derecho a enjuiciar a cualquier criminal que cometa un delito con-tra la población. También puede solicitar el apoyo de otros en este proceso y es obligatorio para todos los tes-tigos del delito ayudarlo y no abandonarlo durante el proceso judicial.

Las características de los derechos humanos en la legislación islámica se organizan de la siguiente manera:

  1. Los derechos humanos son otorgados por Dios. No surgen de otros seres humanos, quienes pueden estar influenciados por caprichos, deseos, intereses y ambiciones personales.
  2. Los derechos humanos están relacionados con la fe y la creencia islámica. Están protegidos y conservados por el Juicio de Dios. Por lo tanto, toda violación a di-chos derechos es, en primer lugar, una violación contra la Voluntad de Dios, y conlleva un castigo en el Más Allá, además de un castigo mundanal.
  3. Los derechos humanos son comprensivos y pro-porcionales a la naturaleza del ser humano. Están de acuerdo con la naturaleza humana y coinciden con su debilidad, poder, pobreza, riqueza, dignidad y humilla-ción.
  4. Estos derechos humanos se aplican a toda perso-na que esté bajo jurisdicción islámica, más allá de su color, raza, religión, idioma o posición social.
  5. Estos derechos humanos son constantes. No son adaptables en ningún sitio o momento histórico ni bajo ninguna condición o circunstancia determinada. Ni los individuos ni la sociedad pueden alterar estos derechos humanos.
  6. Estos derechos son suficientes para establecer una sociedad que les otorgue a sus ciudadanos una vida decente y honorable. Estos derechos son una misericordia de Dios, Señor del Universo, y son para toda la humanidad. Conservar los derechos humanos es conservar los derechos políticos, sociales, morales y económicos de la humanidad.
  7. Sin embargo, los derechos humanos son restrin-gidos y no son absolutos. Estos derechos son compatibles con las leyes y principios básicos de la legislación islámica. No van en detrimento del interés de la sociedad y su bienestar. Por ejemplo, la libertad de opinión y expresión está garantizada para toda persona. Todos los individuos tienen derecho a hablar y decir la verdad sin vacilar.Todos tienen el derecho a brindar y ofrecer consejos razonables a los demás, en tanto y en cuanto este consejo sea del interés público de los demás. Los consejos pueden darse en los ámbitos mundanos o religiosos por igual. No obstante, existen ciertas restric-ciones que no deben excederse; de lo contrario, la sociedad se volvería una situación caótica. Las siguientes son algunas de dichas restricciones:

Esta libertad para un diálogo objetivo debe basarse en la sabiduría y el buen consejo. Dios dice en el Sagrado Co-rán:

[Convoca al sendero de tu Señor con sabiduría y bellas palabras. Arguméntales de la mejor manera. Tu Señor sabe bien quién se extravía de Su camino y quién sigue la guía.]
(16:125)

Apegarse en todo momento a los principios esenciales de la fe islámica, como la creencia en la existencia de Dios, la realidad del Mensaje del profeta de Dios y todo otro tema relacionado.

Evitar el uso de dicha libertad de cualquiera manera que sea ofensiva para otros…más allá de si la ofensa es mundana o religiosa, como difamar a las personas, es-candalizarlas y revelar sus secretos privados. Tales actos ilícitos crean daños y esparcen la cizaña entre las perso-nas de la sociedad islámica. Dice Dios en el Sagrado Corán:

[Aquellos que desean que se propague la obscenidad entre los creyentes tendrán un doloroso castigo en esta vida y en la otra. Dios sabe y vosotros no sabéis.]
(24:19)
"Dr. Muhammad al-Zuhaili, The Human Rights in Islam, p.400"